Derecha vs derecha/Fujimori vs López Aliaga: gobernabilidad o firmeza
Los tres estudios coinciden en ubicar a Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga en el primer y segundo lugar, con diferencias mínimas que configuran un escenario de empate técnico. En DATUM, Fujimori lidera con 13.0% frente a 11.7% de López Aliaga; en CPI, el orden se invierte, con López Aliaga alcanzando 11.2% y Fujimori 10.1%; mientras que IPSOS los sitúa a ambos en un rango similar (9%–11%), también con Fujimori en primer lugar. Esta consistencia, más allá de las variaciones, muestra que ambos concentran el liderazgo en un escenario altamente fragmentado, donde ningún otro candidato supera el 7%, lo que incrementa sus probabilidades de pasar a segunda vuelta. No obstante, sus bases de apoyo no son idénticas: Fujimori presenta un respaldo más distribuido a nivel nacional, mientras que López Aliaga concentra su fortaleza principalmente en Lima, según las encuestadoras, lo que sugiere que el desenlace dependerá en gran medida de su capacidad para crecer fuera de sus zonas de mayor influencia.
En un contexto donde hasta el 45% del electorado permanece no definido (según IPSOS), el acceso a la segunda vuelta puede darse con porcentajes bajos, pero en el balotaje la lógica cambia: más que propuestas, pesa el rechazo y los alineamientos forzados. En una segunda vuelta entre ambos, el eje central sería el clivaje fujimorismo/anti-fujimorismo, que tendería a ordenar rápidamente el voto. Mientras Fujimori buscaría reducir su antivoto y ampliar apoyos hacia el centro, López Aliaga intentaría capitalizar ese rechazo y consolidar una mayoría en su contra. En términos prácticos, el resultado dependerá de quién logre convertirse en la opción “menos rechazada” y captar el voto de quienes no apoyan activamente a ninguno, especialmente fuera de Lima, donde ambos tienen margen de crecimiento.
Derecha vs centro/Fujimori o López Aliaga vs López Chau: continuidad o cambio moderado
Alfonso López Chau emerge como el tercer candidato más consistente en las tres mediciones, con 6.1% en DATUM, 6.6% en el tercer estudio y una tendencia ascendente en IPSOS, lo que lo posiciona como la principal alternativa fuera del bloque de derecha. Su fortaleza territorial en el sur y la sierra (donde alcanza entre 10% y 13%) evidencia una base electoral vinculada al voto de protesta y a sectores menos representados por las opciones tradicionales. En un escenario donde el segundo lugar se encuentra altamente fragmentado (ningún candidato supera el 7%), la concentración del voto anti-derecha en su candidatura podría permitirle desplazar a otros competidores y acceder a la segunda vuelta, ya sea frente a Keiko Fujimori o Rafael López Aliaga. No obstante, sus bases de apoyo son distintas: mientras las candidaturas de derecha muestran mayor fortaleza en Lima, López Chau concentra su respaldo en regiones, según las encuestadoras, lo que plantea una competencia territorialmente diferenciada.
En un contexto donde una parte importante del electorado aún no define su voto (según IPSOS), el balotaje reconfiguraría la elección hacia un eje más claro entre continuidad y cambio con base territorial. Frente a una candidatura de derecha, López Chau podría canalizar el voto de rechazo y el descontento regional, especialmente en el sur y zonas rurales, mientras su contendor buscaría consolidar el voto urbano y moderado. En términos prácticos, la segunda vuelta se definiría por la capacidad de trasladar apoyos entre bloques: López Chau tendría que ampliar su base hacia Lima y sectores menos ideologizados, mientras que la derecha necesitaría contener el voto anti-establishment. El desenlace dependerá de qué candidato logre romper su límite territorial y construir una mayoría más amplia en un electorado que tiende a decidir por rechazo más que por afinidad.
Derecha vs izquierda/Fujimori o López Aliaga vs Sánchez: modelo o cambio radical
Este escenario se sustenta en la alta volatilidad electoral evidenciada principalmente por IPSOS, donde más del 45% del electorado se ubica entre indecisos, voto blanco/viciado y otras opciones, lo que abre espacio para crecimientos rápidos en la recta final. En ese contexto, Roberto Sánchez, aunque parte de niveles bajos – entre 3% y 5% según DATUM e IPSOS, respectivamente – muestra una presencia más significativa en zonas rurales y del interior (hasta 7%–10%), lo que le permite diferenciarse de candidaturas con mayor concentración en Lima. En un escenario donde el segundo lugar se encuentra fragmentado, la concentración del voto de protesta y del electorado no representado podría impulsarlo a desplazar a otros competidores y acceder a la segunda vuelta, ya sea frente a Keiko Fujimori o Rafael López Aliaga. No obstante, sus bases de apoyo son distintas: mientras las candidaturas de derecha muestran mayor fortaleza urbana, Sánchez concentra su respaldo en sectores periféricos y rurales, según las encuestadoras, configurando una competencia con fuerte componente territorial.
A diferencia de otros outsiders, Sánchez se posiciona en la izquierda, lo que le permite canalizar el voto de protesta con una agenda más definida, especialmente en sectores populares y regiones. Frente a una candidatura de derecha, la elección se centraría en el debate sobre el modelo económico y el rol del Estado: uno impulsando cambios y mayor intervención, y el otro defendiendo la continuidad. En términos prácticos, el resultado dependerá de la capacidad de Sánchez para ampliar su apoyo más allá del voto de protesta y de su contendor para evitar que ese voto de rechazo se articule en su contra, en un escenario donde la decisión final suele estar guiada más por oposición o por miedo a la izquierda que por identificación política.
Bibliografía
Ipsos Perú / Perú21: Encuesta y simulacro de Senado Nacional (22 de marzo, 2026) y Presidencial (27 de marzo de 2026).
Datum Internacional: Informe Electoral – Encuesta de intención de voto y simulacro (27 de marzo de 2026).
CPI: Estudio de opinión pública nacional urbano-rural (23 de marzo de 2026).